SUBIR

Romeo García Vera, un símbolo que perdurará

por Carlos Canoba

(1989)

Romeo García Vera

Romeo García Vera
(Rosario, 5/6/1908 - 12/1/1989)

Una inevitable desazón ha invadido a la familia ajedrecística rosarina en los inicios del presente año. La desaparición repentina de una de las figuras, el maestro Romeo García Vera, acaecida hace hoy un mes, a los 80 años, ha provocado tal sentimiento de pesar que con seguridad se extenderá a los ajedrecistas del país que compartieron su vida deportiva.

Este hombre alto, de porte distinguido y de maneras caballerescas representaba, en cierta medida, los caracteres de su generación, y con él desaparece el último integrante de un grupo de ajedrecistas de Rosario que tuvo gran relevancia a nivel nacional.

Romeo García Vera fue el más joven de ellos y quien exhibió la carrera deportiva más fecunda y prolongada en el tiempo. Su actividad en competencias oficiales de primera categoría se inició en 1929, obteniendo el Torneo Mayor Rosarino al año siguiente.

Ganó el certamen rosarino más importante en once ocasiones, la última en 1972 a los 64 años. Fue campeón de la ciudad catorce veces, por vez primera en 1936 y la última en 1965, siendo el número uno de Rosario durante 22 años. Logró nada menos que treinta y un primeros puestos y cerró su campaña oficial en el Torneo Homenaje a Olegario Víctor Andrade 1982.

A lo largo de más de medio siglo de carrera deportiva, enfrentó hidalgamente a todas las figuras jóvenes que surgieron en cada momento, como José Mario Steinberg, Julio Pérez Cascella, Carlos Sumiacher, Raimundo Sabao e incluso al hoy GMI Gerardo Fabián Barbero.

El doctor José María Cristiá, notable observador y crítico agudo, admiraba el espíritu de lucha de Romeo y solía decir que solamente aquellos jóvenes ajedrecistas que podían competir en un pie de igualdad con él, incluso superándolo, podían aspirar a destacarse en el plano nacional.

De aquel grupo de jóvenes de la década del 20, y en especial de la del 30, que se iniciara con Juan Manuel Rivarola (representante olímpico en 1927) y Oscar García Vera, junto a José María Cristiá, Antonio Juan Vinuesa –todos ellos notables jugadores– y a Carlos Espina, Félix Ferreyra y otros, Romeo fue el prototipo del jugador de torneos: serio, tenaz, combativo y con un elevado espíritu de lucha que siempre lo distinguió.

Romeo García Vera

Las generaciones actuales, naturalmente influidas tanto por la gran cantidad de bibliografía existente como por la facilidad de las comunicaciones y el auge de la informática, no pueden comprender cabalmente el esfuerzo que significó para los jóvenes de las décadas pasadas el intento de progresar. Esto, que se refiere al ajedrez, vale para todos los planos de la actividad social, incluso para las ciencias y las artes: además, para crecer y mejorar el nivel había que ir, por lo menos, a Buenos Aires. Eso lo pudieron hacer esporádicamente, pero que tenían condiciones se patentizó en numerosas ocasiones: Romeo ganó el Torneo Internacional de 1940, que organizó Newell’s Old Boys, superando a Cristiá y al GM sueco Gedeón Stahlberg, candidato al campeonato del mundo en 1950 y 1953.

En juegos individuales registró empates con los GM Miguel Najdorf, Gedeón Stahlberg, Erich Eliskases y Vladas Mikenas, todos ellos representantes olímpicos en 1939: victorias sobre los GM Herman Pilnik, Héctor Rossetto y Arturo Pomar, como asimismo otros maestros de nivel internacional.

Es que el hecho en sí desgraciado del comienzo de la Segunda Guerra Mundial coincidió en 1939 con el Torneo de las Naciones, que tuvo sede en Buenos Aires: ello hizo que varios jóvenes maestros europeos de la época permanecieran en la Argentina. Así los jugadores rosarinos pudieron compartir muchas veladas en Newell’s Old Boys con valores de la talla de Najdorf, Stahlberg y Eliskases; asimismo, tanto el mismo club como Rosario Central organizaron certámenes internacionales que también les permitieron competir con ellos.

Romeo García Vera, por su vigencia deportiva y su notable espíritu combativo, se transformó en un símbolo del ajedrez rosarino. Con la desaparición de este apasionado cultor del arte de Caissa se cierra, tal vez, un capítulo dorado del ajedrez de la ciudad, al cual este maestro nacional brindó, con toda certeza, una importante contribución.


"La Capital", 12 de febrero de 1989

© Carlos Canoba


Actuación ajedrecística de Romeo García Vera

por Romeo García Vera

(15/2/1983)

Nació en Rosario el 5 de junio de 1908.

Es licenciado en Administración Pública con diploma N° 35 de la Universidad Nacional del Litoral.

Inició su actividad oficial en 1929, en el Torneo de Selección de la Federación Rosarina de Ajedrez, obteniendo el 2° puesto ex aequo con el Dr. Eduardo C. Marquardt (actual Procurador General de la Suprema Corte de Justicia de la Nación).

En 1930 jugó por primera vez el Torneo Mayor de Rosario, obteniendo el primer puesto.

Torneos ganados por Romeo García Vera, por orden cronológico:

Total: 31 triunfos obtenidos

Años en que ganó el Torneo Mayor de Rosario: 1930, 1931, 1933, 1934, 1942, 1954, 1956, 1964, 1965, 1971 y 1972. Total: 8 [sic: 11]

Años en que ganó el título de Campeón Rosarino o lo retuvo: 1936, 1942, 1943, 1944, 1945, 1946, 1948, 1949, 1950, 1951, 1956, 1958, 1964 y 1965. Total: 14

Años en total en que fue el N° 1 de Rosario: 22 [sic: 11+14-4 repetidos=21]

Otras de sus más destacadas performances:

Más torneos de significación al más alto nivel:

Resumen: total de triunfos obtenidos: 31

Las mejores actuaciones:

Excelentes triunfos individuales que obtuvo:


Adición, 19/12/1986: Para la estadística anecdótica de lo que pudo ser y no fue

Matches que pudieron serle a su favor, pero que, teniendo la partida decisiva en posición claramente ganadora, por causa de un fugaz descontrol en su concentración, comete una gaffe fatal y pasa de ganador a perdedor (ni tablas):


© Romeo García Vera